martes, 24 de mayo de 2011

DIOS BENDIGA EL CINE CRISPETA...

Cuántas veces no has ido al cine con la disposición amada de ver y disfrutar de una buena historia, de esas historias irreverentes y extrañas o que yo llamaría bizarras, aquellas que son capaz de extraernos varias neuronas para poder examinar su contenido y el mensaje que sabrá Dios, el creador de la historia quiso transmitirnos. Pero mi estimado viajante virtual, usted mi querido enamorado del cine, usted aficionado y obsesionado cinéfilo; ¿No gusta usted de vez en cuando o de cuando en vez de una película que los llamados críticos titulan en alardeada palabrería "cine crispeta"? pues bien, es entendido que el buen cine es necesario, el arte habla en las imágenes secuenciales, la firma del director es su mejor carta de presentación. Pero, y amo los peros, el meollo del asunto, por lo menos es mi opinión humildemente personal, hacen falta los autos volando, las proezas inverosímiles, los saltos suicidas, los efectos superhipermegaespeciales, las mujeres inalcanzables, etc, etc...es un deleite visual y para nosotros, sobretodo el público masculino, que dicen los científicos, nunca maduramos o por lo menos el niño interno se queda afuera mucho tieeempooo. En fin, nos gustan las explosiones y el ruido, los héroes y superhéroes, - heroínas por supuesto- y otros más agregados. De cualquier forma a nuestras amadas damas también les encanta una que otra película crispeta, gozan en formas a veces superiores con nosotros o más que nosotros con dichos platillos cinematográficos. 


Sin embargo he de mencionar que aunque el cine crispeta es aperitivo interesante, cuando viene acompañado de una historia hueca y desalmadamente vacía, no vale la pena ni mencionarlas o referirlas. Una buena explosión acompañada de un buen argumento, llena el estomago y satisface el gusto, pero para finalizar y no alargar este asunto, les resumo este texto mencionando que simplemente con saber el título que precede una película, el contenido ya es instinto conocido, así que usted decide mi estimado lector; si busca historias, vea historias, si busca explosiones, busque explosiones. El cine se hizo para entretenerle, para expresar sentimientos, para hacer palpable la imaginación, para crear emociones, para cambiar mentalidades y despertar sentido crítico... y podría quedarme sin espacio para describir los objetivos del séptimo arte, pero usted que lee ahora, disfrute y deleitese con aquello que le ofrecen y decida si recibe o ignora ese material. 


Mientras tanto y no es por crear debate o hacerme el que sabe tanto, les digo o mejor dicho les escribo, que gusto del buen cine, el que explota y el que nada logra en mis neuronas, pero más que el disfrute subjetivo de mis gustos, que entre todos ellos no hay disgusto, Dios bendiga el cine crispeta, pues sin él - sin el crispeta - sería un tipo aparte gustosa del cine fresa....

No hay comentarios:

Publicar un comentario