La primer película sobre el mago Harry la ví por allá en el año 2002, cuando ya estábamos tranquilos de que el final del mundo no fuese en el año 2000 como lo decía cada ser humano con libro de autoayuda bajo el brazo. Si vimos la primera y sus consecuentes, pues lo lógico era observar la última entrega de esta saga cinematográfica que ya ha sido catalogada como la más popular de la historia, y por supuesto, una de las más rentables con millones de dólares recaudados a lo largo y ancho del planeta.
Pero bueno, vayamos al punto central, la película; asistí el día del estreno, eran las 5pm y las Salas a reventar. Entendí porqué los filmes que son pirateados quedan como una especie de versión comedia americana o capitulo Chavo del 8, la razón: niños y más niños habitando espectantes el comienzo y el transcurrir del film, preguntando cada cosa y soltando carcajadas ilógicas a cada minuto. He ahí el motivo de tanta risa de fondo afectando el “trabajo” del pirata.
La sinopsis del filme, Harry Potter debe encontrar los Horocruxes para así poder terminar su misión de acabar con Voldemort, o sea el malo de la película durante 10 años. La cinta es una sensación emocional de dos horas y algo más, una especie de carrera angustiante en búsqueda de la meta; las explosiones, la acción trepidante y constante, permiten que el espectador no parpadee ni por un segundo (inclusive me aguanté las ganas de ir al baño por muuuchooo rato). Para los que temen encontrarse con una película infantil, pues les digo sin temor a equivocarme NO ES ASÍ, este largometraje guarda en su contenido lo complicado que puede ser la transición de la juventud a la adultez, cómo una cadena de responsabilidades pueden alejar abruptamente y sin proceso a una persona atrapada en la “edad feliz” de la despreocupación. Miedos, oscuridad, elecciones, carácter… situaciones que hacen de esta película en particular, algo degustable.
Es entretenida, muy buenos efectos, para los que conocen la historia y la disfrutan no se sentirán decepcionados. Hay un momento, una etapa de la cinta que representa en globo total lo que es Harry Potter y me encantó dicho momento, puesto que es Harry Potter el que deja de ser protagonista en la historia y pasa a ser uno más… no les diré en qué punto exacto sucede, pero observen y compartan.
No es la gran maravilla del cine, pero siendo la conclusión de una saga tan amplia, sin duda es un plato degustable y digerible…
P.D. Por Dios, los niños al matiné!!!

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