jueves, 29 de septiembre de 2011

ADICTO A LISBETH - MILLENIUM

"Lisbeth se ganó el apodo de la chica con dos neuronas: una para respirar y otra para mantenerse en pie." Esta es una más de las tantas descripciones que hizo Stieg Larsson de su personaje icónico, Lisbeth Salander en la serie de libros de la trilogía Millenium, sin embargo, su obra, tantas veces cuestionada y que aun llena espacios en diarios y páginas web, donde la autoría de su pluma es puesta en duda constantemente, tuvo un auge sin precedentes al ser llevada al cine. En Europa representó todo un fenómeno cinematográfico, convirtiéndose en la cinta del viejo continente más taquillera de la historia, Larsson creó un personaje complejo y lleno de traumas y particularidades que quizá solo él pudo entender a cabalidad. En ningún momento podemos determinar o definir un perfil exacto de la hacker informática Lisbeth Salander – estupendamente interpretada por la actriz sueca Noomi Rapace- ahora la popular trilogía ya tiene su versión americana (no se podían quedar con el antojo), que protagonizarán el popular 007 Daniel Craig, al servicio de su majestad David Fincher y la relativamente desconocida Rooney Mara. Sin duda las expectativas son muchas, pues la producción sueca no tiene nada que envidiarle a los thrillers made in Hoollywood, pero la industria del cine fluctúa y las comparaciones entre producciones son frecuentes. Sin embargo, hoy me dispondré a dejar estas letras en la producción europea, ya amanecerá y veremos la forma de juzgar la calidad o fidelidad del remake estadounidense.



NOOMI RAPACE - LISBETH SALANDER
“Millenium: los hombres que no amaban a las mujeres” es la primer película de la trilogía al igual que el primer tomo escrito de la obra de Larsson, la cinta arranca a un ritmo pausado pero atrayente, la musicalización es perfecta, el entorno es oscuro y violento, nos ambienta a cada uno de sus personajes y contextos. Suecia a pesar de ser un país pequeño, se nos manifiesta exquisito con los juegos de cámara en planos generales que crean en el espectador la fascinación por aquella tierra fría, montañosa y de arquitectura escandinava. Lisbeth Salander se nos presenta como una “heroína” poco común, de esas que enamoran al cinéfilo, de mirada fría, misteriosa, indescifrable a simple vista, atormentada por el pasado y el presente, sin temores ni consideraciones para hacer aquello que le dé satisfacción… en fin, admito, es uno de mis personajes favoritos creados para un thriller, puesto que aún no descifro qué puede pasar por la cabeza de esta mujer. El contexto periodístico de la historia es fascinante, dan ganas de descubrir por cuenta propia qué sucederá o qué sucedió, no queremos que el transcurso de la narración nos grite el misterio, y es esa sensación, la delicia de del film. No quiero comentar en esta ocasión sobre las posteriores secuelas, ya que “Los hombres que no amaban a las mujeres” es independiente y no depende de la continuidad de las dos siguientes (“la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” y “la reina en el palacio de las corrientes de aire”), es una historia que concluye en sí misma y de un ritmo que juega con las palpitaciones ajenas. 



Pecado sería no disfrutar de esta pieza cinematográfica, tal vez cliché en algunas situaciones, pero sin duda alguna de exquisito disfrute; entretiene, atrae, golpea, enoja y nos crea la ambición de entender a su protagonista. Ver “Los hombres que no amaban a las mujeres” es una tarea propuesta para usted mi estimado lector (a), vea y juzgue o vea y disfrute, pero no deje de verla. “No hay inocentes; sólo distintos grados de responsabilidad” Lisbeth…



Acá les dejo el trailer del ramke americano, se estrena en diciembre de este año:

 


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